Home > Voluntariado Tutelar > Voluntariado Tutelar, una receta contra la soledad no deseada de las personas con discapacidad intelectual

5 de diciembre, Día Internacional del Voluntariado

Cada 5 de diciembre se conmemora el Día Internacional del Voluntariado, y este año ha cobrado especial relevancia debido a la situación generada por la crisis sanitaria de la COVID-19, en la que el papel de las personas voluntarias en el campo sanitario, pero también en el comunitario y en el social fue de vital importancia. En este sentido, desde la Asociación Española de Fundaciones Tutelares (AEFT) se reivindica la importancia de la figura del Voluntariado Tutelar, que contribuyó a luchar contra la soledad no deseada de miles de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.

La crisis sanitaria, además del efecto devastador de la pérdida de vidas, trajo consigo dos efectos secundarios que han puesto en jaque a nuestra sociedad: el aumento de las desigualdades y la pobreza. Sin duda, esta crisis sí distingue entre personas y no solo lo hace en el ámbito de la salud, también en el del bienestar económico o social. En el caso de las personas con discapacidad intelectual, además de los efectos ya mencionados, se suma, en muchos casos, la soledad no deseada. En este sentido, y según el Director General de Políticas de Discapacidad del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, Jesús Celada, “la soledad no deseada es un problema transversal que hay que abordar con “urgencia” porque según los últimos datos, más de un 20% de las personas con discapacidad viven solas y un 38% de las mismas lo hacen en una soledad no deseada”.

A esta situación hay que sumarle la realidad a la que se enfrentan muchas personas con discapacidad intelectual o del desarrollo que tienen una reducida red social, que durante el confinamiento se vio en peligro. Este hecho tiene una especial incidencia en aquellas personas que no cuentan con una red familiar, como le sucede a la mayoría de las más de 3.500 personas apoyadas por la red de Fundaciones Tutelares de la AEFT. El aislamiento social y domiciliario y la falta de herramientas y estrategias para afrontarlo, agravados por la brecha digital, pusieron de manifiesto un aumento de los sentimiento de  soledad, tristeza y exclusión. Por ello, desde las Fundaciones Tutelares y a través de la red de Voluntariado Tutelar, además de otras herramientas y acciones extraordinarias para garantizar los apoyos durante la pandemia, se intentó paliar la falta de relaciones sociales significativas que contribuyesen a sofocar la soledad y a mejorar el bienestar emocional de las personas apoyadas.

Por ello, y pese a las restricciones que todavía se siguen dando, “la red de más de 700 personas voluntarias de volcó, con más dedicación y esfuerzo, si cabe, con las personas apoyadas por las fundaciones, acortando la distancia física a través de la cercanía emocional, aunque fuese con videollamadas, audios, fotografías y otras formas de comunicación que con ingenio, esfuerzo y mucha coordinación por parte de las entidades consiguieron ser una auténtica receta contra la soledad”, explican desde la AEFT.

La AEFT ha recogido algunos de estos testimonios en vídeo, audio y fotografía, difundidos a lo largo del día 5 de diciembre a través de Twitter, Facebook o YouTube con el hashtag #RecetaContraLaSoledad.

La Asociación Española de Fundaciones Tutelares cuenta, a través de sus entidades, con una red de Voluntariado Tutelar formada por 715 personas, de las cuales un 54% lleva más de 5 años manteniendo su compromiso con las organizaciones y las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. 

Durante la crisis sanitaria, las Fundaciones Tutelares, además de mantener y coordinar la red de Voluntariado Tutelar, pusieron en marcha herramientas y acciones excepcionales para dar respuesta a las nuevas necesidades de las personas apoyadas.

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*