Home > Voluntariado Tutelar > «No es pena, ni sensiblería ñoña, el Voluntariado Tutelar es una relación de persona a persona»
  • EN BOCA DE LAS PERSONAS VOLUNTARIAS: En 2019 la Asociación Española de Fundaciones Tutelares celebra, junto con la Fundación Tutelar TAU, el XII Encuentro Estatal de Voluntariado Tutelar, que cada 2 años reúne a personas voluntarias de las Fundaciones Tutelares. Para dar a conocer el Voluntariado Tutelar y sus características -que lo hicieron merecedor del Premio Estatal de Voluntariado Social , otorgado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad- hablamos con personas voluntarias de las diferentes entidades.

Responde a las preguntas Lola Lozano, maestra y Voluntaria Tutelar desde hace 19 años en la Fundación Tutelar Futuro de Guadix, Granada.

¿Por qué has elegido el ámbito de la discapacidad intelectual para realizar tu voluntariado? Porque forma parte de mi vida; soy maestra de Educación Especial y llevo vinculada a la Asociación en favor de las personas con discapacidad intelectual “San José”, desde que hice mi primer periodo de prácticas con 18 años.

¿Cómo definirías el Voluntariado Tutelar? Una relación de acompañamiento mutuo, de amistad, que comienza siendo un tú a tú, y termina calando en la familia, convirtiéndonos a todos en partícipes. Una experiencia de vida que cala y te hace mejorar como persona.

¿Qué es lo que lo diferencia de otros tipos de voluntariado? La entrega desinteresada de la persona a la que acompañas. Comienza siendo una experiencia de “entrega” por parte de ti,  que luego pasa por un “recibir” y que acaba por convertirse en un “encuentro entre dos personas”, al mismo nivel dispuestas a convivir y sentir una experiencia de amistad intensa, que engancha.

¿Qué implicación y compromiso requiere? Al principio es necesario establecer unos “mínimos”, pues se trata de una relación entre personas, y los sentimientos están a flor de piel. Pero con el paso de los días te vas implicando cada vez más y el compromiso se torna ilusión. Ya he dicho anteriormente que engancha. Las personas con las que hacemos voluntariado nos enseñan a quitarnos esa coraza que llevaba el “Caballero de la armadura oxidada” y a vivir una experiencia clara y sincera, donde podemos dejarnos llevar sin miedo a que nos hieran , y a no herir.

¿Cómo es el día a día de tu voluntariado? Tranquilo, sereno , sin agobios. Durante la semana Carlos y yo trabajamos. Él en el centro donde vive y yo en el cole. El sábado él sale con sus amigos y yo a mis tareas. Nos llamamos por teléfono para quedar el domingo y se venga a casa para pasar el día en familia. Algunas veces invita a algún amigo.

Los días de fiesta señalados, Navidad, Año Nuevo, cumpleaños, etcétera, se queda a dormir en casa y pasa unos cuantos días, según sus compromisos, que son muchos. También participamos en las actividades que realiza en su residencia o lugar de trabajo, y las organizadas por la Fundación Tutelar Futuro.

Háblame de la persona a la que acompañas, ¿cómo es el vínculo que habéis creado? Carlos en una gran persona. Con una inteligencia emocional que para mí la quisiera. Es un enamorado de la vida, con un montón de amistades, “muy amigo de sus amigos y amigas”. Su sonrisa franca te cautiva, es muy respetuoso y bondadoso. Le gusta disfrutar de las cosas buenas, del día a día y de las celebraciones. Es muy “sibarita”.

Ha buscado su propio sistema de comunicación para hacerse entender, pues el habla la tiene muy afectada. Y cuando te quiere comunicar algo, se frustra si no lo entiendes. Tiene carácter, y sabe lo que quiere en todo momento. Si algo le sienta mal, te lo manifiesta de forma serena y tranquila, pero expresa su malestar. Es un “tesoro” que la vida ha puesto en mi camino.

¿Ha cambiado tu vida desde que haces este voluntariado? Si, desde luego. Me siento muy realizada como persona. Y a mi familia, y a mi entorno, les ha valido para hacer visible la otra faceta de la discapacidad. No es un tenerles pena, ni sensiblería ñoña. Es una relación de “persona a persona”, donde ambas partes dan y reciben. Una relación de igual a igual, con nuestras diferencias que nos enriquecen.

¿Cómo crees que concibe la sociedad la discapacidad? Mi experiencia me demuestra que va cambiando la concepción de la misma. Se ha pasado de tenerlos como un “castigo divino” que hay que soportar, o un regalo, porque te ayudan a ser mejores, cuando aprendes a llevas tu “cruz”: Después se pasó a tenerlos como “ángeles”, a los que hay que compadecer; a llegar considerarlos personas, ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho, que tienen sus obligaciones, en la medida de sus posibilidades, y que necesitan apoyos para superar sus dificultades, como cualquiera , en algún momento de su vida.

¿Y en particular a las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, que son apoyadas por las Fundaciones Tutelares que, como sabes, no cuentan con apoyos familiares? Las personas de las Fundaciones Tutelares saben aprovechar esos brazos que se le tienden, que es lo que echan de menos. Pues las demás necesidades las tienen cubiertas. Por eso te muestran una relación franca y sincera y tienen mucho cariño que dar y mucho que aportar a nuestras vidas.

¿Crees que la discapacidad en general sigue siendo un tema tabú? Por suerte, con la integración en los centros públicos, el alumnado, desde pequeño, conviven con personas con discapacidad, y saben respetar las diferencias.

¿De qué forma crees que contribuye tu voluntariado a conseguir una sociedad más justa e igualitaria? Hace posible la inclusión de personas con discapacidad en una relación de igual a igual ,con respeto a las diferencias.

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