Home > Asociación > 20 Aniversario > «Empoderamos a las personas para que tomen las riendas de su vida»; Pilar Rodrigo, referente de tutela de FUTUCAM

En el año 1995 nace en Tomelloso (Ciudad Real) la primera y única Fundación Tutelar para el ejercicio de la tutela de personas con discapacidad intelectual en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha (FUTUCAM). Esta entidad –coetánea de la Asociación Española de Fundaciones Tutelares (AEFT)– atiende actualmente a 331 personas; entre tutelas, curatelas y pretutelas. Para poder realizar esta labor de manera profesional, FUTUCAM cuenta en 2015 con 9 referentes y 4 auxiliares de tutela.

Con el fin de conocer mejor las diversas tareas que realizan los referentes de tutela, entrevistamos a Pilar Rodrigo, profesional de la Fundación Tutelar FUTUCAM desde hace 8 años.


Pilar Rodrigo, referente de tutela de la Fundación Tutelar FUTUCAM

AEFT.- ¿En qué consiste la labor que realiza un referente de tutela junto con las persona con discapacidad intelectual?

P.R.- En el caso de FUTUCAM, el referente de tutela desarrolla su día a día en función de un planning de trabajo. En él se fija, como mínimo, una visita al mes para cada una de las personas tuteladas o curateladas, aunque hay ocasiones en las que realizamos más visitas: citaciones al juzgado, visitas médicas, etc.

Las tareas que realizamos diariamente son muy diversas ya que prestamos atención profesional en todos los aspectos de la vida de la persona. Un referente de tutela cubre en mayor o menor intensidad, dependiendo del caso, las áreas relacionadas con la salud, el trabajo, la economía…  Si la persona cuenta con una red de apoyo natural que se ocupe de un determinado aspecto, desde la Fundación se hace un seguimiento, pero no se presta.

AEFT.- ¿Qué relación de ratios existe entre personas atendidas y profesionales?

P.R.- Actualmente, en FUTUCAM no todos los referentes de tutela compartimos el mismo ratio de personas. Este varía en función de la demanda que haya en cada una de las zonas que cubrimos (Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Toledo y La Mancha). Somos 9 referentes y 4 auxiliares para atender a 331 personas; entre tutelas, curatelas y pretutelas. Algunos tenemos asignadas entre 25 a 30 personas sin el apoyo de un auxiliar y otros tienen 40 o más y cuentan con auxiliar.

La figura del auxiliar de tutela es de gran ayuda, sobre todo en los acompañamientos y en el trabajo que se hace en la calle, ya que permite que el referente se dedique más a la gestión.

AEFT.-  El trabajo que hace un referente de tutela está recogido como un elemento esencial en el apoyo personal continuado descrito en el Modelo de Tutela de la AEFT. ¿Podría describirnos en qué consiste? y, ¿cuál considera que es su principal beneficio?

P.R.- En mi opinión, el principal beneficio del apoyo personal continuado es que está basado en las particularidades de cada persona. No hay una cartera de servicios estándar que se dé a todas las personas por igual. Desde el apoyo personal continuado se hace una planificación previa e individualizada, en consonancia con las dimensiones de calidad de vida definidas en la Escala INICO-FEAPS .  Evaluamos a la persona a través de esa escala y vemos que apoyos precisan.  En función de los resultados se establece un plan de vida que puede ser profesional o un plan de vida en el que entra a formar parte la propia persona ya que ella puede decidir qué aspectos de su vida necesita para mejorar las dimensiones que tiene menos desarrolladas.

AEFT.- Cómo profesional, ¿en qué aspectos cree que beneficia el apoyo personal continuado a la persona con discapacidad intelectual?

P.R.- En que se ajusta a sus necesidades reales.

AEFT.- Para ofrecer una atención integral a la persona con discapacidad intelectual, las Fundaciones Tutelares están formadas, además de por el área social (referente de tutela, auxiliar tutelar, psicólogo, etc.) por otras áreas como la económica/administrativa, la jurídica o el Voluntariado Tutelar. ¿Cómo es la coordinación entre todos los departamento para lograr el apoyo óptimo a la persona?

P.R.- Para poder atender a las necesidades de la persona, en FUTUCAM llevamos a cabo una coordinación entre los distintos profesionales que vamos a formar parte de su vida; referente de tutela, auxiliar, psicólogo, etc.

Esta coordinación se hace desde que la designación judicial de la tutela o curatela de la persona es aceptada y derivada por la Comisión de tutela de la Fundación. Dependiendo del caso, los profesionales de cada área (psicológica, de la salud, etc) asumirán más o menos funciones.

AEFT.- El tipo de apoyo que establece una Fundación Tutelar siempre viene descrito en la sentencia de modificación de la capacidad jurídica de la persona. Según lo previsto en la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad (ratificada en nuestro país en el 2008), la provisión del sistema de apoyos debe ajustarse a las necesidades de cada una de las personas y debe ser revisable con cierto periodo de tiempo. No obstante, en la actualidad, en España esta práctica no se está llevando a cabo al coexistir con el actual Código Civil. Para salvar la falta de ajustes, ¿qué labor se lleva a cabo desde las Fundaciones Tutelares?

P.R.- A veces nos encontramos con casos que, después de conocer y evaluar de manera objetiva las capacidades de la persona, los informes demuestran que las sentencias no se ajustan a sus necesidades reales; y se solicita una revisión de la sentencia. Y viceversa.

Para solventar esta situación, intentamos trabajar con la persona a través de los apoyos que les prestamos para que, siempre y cuando sea posible, éstas no tengan que depender de ellos. Intentamos empoderar a las personas; independientemente de lo que aparezca en su sentencia de modificación de la capacidad, para que tomen las riendas de su vida.

AEFT.- Echando la vista atrás, ¿cómo cree que ha evolucionado la figura del referente de tutela desde la creación de las primeras Entidades Tutelares adheridas a la AEFT?

P.R.- Considero que la evolución de la figura del referente de tutela ha ido evolucionando en consonancia con la Fundación Tutelar. Cuando entré a trabajar en FUTUCAM hace 8 años, había 140 tutelas y éramos un equipo más pequeño. La relación entre los profesionales era más de “tú a tú”. Llevábamos a cabo una coordinación diaria, nos reuníamos periódicamente, teníamos encuentros sectoriales, etc.

En los últimos años la Fundación ha experimentado un ascenso considerable en el número de tutelas  y, a día de hoy, es más compleja la coordinación.

Por ejemplo, ya no sea hacen reuniones presenciales, hacemos un mayor uso de las nuevas tecnologías e intentamos rentabilizar la coordinación; haciéndola más ágil.

AEFT.- ¿Considera que esta complejidad se debe, en parte, a la falta de financiación?

P.R.- No es una crítica, sino que también al disponer de menos financiación, hemos perdido como “equipo”. El vértigo del trabajo de día a día te termina aislando de otras zonas que no son las tuyas. Antes, cuando hacía guardia una semana, tenía un control exhaustivo de cada una de las personas. Ahora nos cuesta más, y eso que hemos logrado grandes avances, como tener toda la información volcada en una base de datos online que nos facilita el acceso a la información de cada persona.

Todo esto es consecuencia del aumento en el número de tutelas y el mantenimiento de la financiación que se destina para poder realizar nuestro trabajo. Un trabajo que responde a un servicio social que se está realizando desde una entidad privada y no desde la Administración.

La Fundaciones Tutelares intentamos amoldarnos lo mejor que podemos a esta situación para seguir prestando con la misma calidad el apoyo a las personas con discapacidad intelectual.

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